fiesta
Jacinta se levantó a duras penas de su cama desarmada, se puso unos jeans que estaban tirados en el suelo (parecía que nisiquiera eran suyos) pero notó algo mojado al ponerselos. Al ver que se trataba de vómito se los sacó enseguida y empezó a recorrer la casa.
En su mesa habían rastros de coca-cola, cenizas, un par de vasos quebrados, una cajetilla de cigarros baratos y un calcetín.
Respiró hondo.
"Nunca vuelvo a hacer una fiesta en mi casa".
Empezó a preparar un café, rodeada de cuerpos inertes que ocasionalmente gruñian inentendiblemente, o se movían un poco, como zombies con resaca un domingo en la mañana.
Con el brazo izquierdo tiró los vestigios de la "fiesta" que habian en la mesa al piso, se sentó con su café y prendió un cigarrillo, aún en calzones y con su polera de los rollin estons.

